viernes, 26 de marzo de 2010

El RECIEN NACIDO EN EL PARTO DOMICILIARIO


El RECIEN NACIDO EN EL PARTO DOMICILIARIO:

Es importante hacer un examen físico al bebé, porque es necesario saber algunas cosas tempranamente o sólo porque podría ser necesario para la buena salud del bebé. La mayoría de estos exámenes consisten en mirar todo cuidadosamente. Si todo parece que está bien, se puede dividir el examen en dos partes, de esta manera no se tiene que molestar al bebé demasiado cuando es recién nacido. Una segunda parte se puede realizar horas más tarde o al día siguiente.

Los bebés nuevitos son magníficos. Estar con un nuevo bebé, darle al bebé toda tu atención se siente como darle a tu alma un trago de pura agua fresca. Los nuevos bebés tienen claras y fuertes vibraciones porque su atención no está dividida; hagan lo que hagan, lo hacen con su total atención. Si prestas buena atención a un nuevo bebé, la inteligencia serena del bebé limpiará tu mente por ti.(1)

Así como se deben respetar los tiempos de la madre, se deben respetar los tiempos del bebé, ellos están preparados para nacer y sobrellevar ese estrés fisiológicamente. Cuando no se invade con rutinas a la madre y se deja que la fisiología femenina actúe, ese nacimiento del bebé será por ende sin mayores complicaciones. Sólo hay que observar como se desenvuelve ese bebé, tomando como premisas las generalidades sobre los recién nacidos.

Mantener el ambiente cálido y envolver al bebé en mantas secas y tibias será lo primero para su recibimiento. Que la mamá lo tome y cobije si todo esta bien será lo mejor para ambos, así en ese contacto podrá la madre ayudar a su bebé a regular su temperatura, su respiración y establecerse ese vínculo único y particular. Poder observar su coloración en su piel como se torna cada vez más rosado, escuchar su frecuencia cardiaca, su esfuerzo respiratorio, observar su tono muscular e irritabilidad refleja nos hablará en un primer momento acerca de si ese bebé esta bien. En el caso que algo no este del todo bien, se podrán tomar otras medidas y actuar cuando sea necesario.

Siempre tendrá prevalencia el vínculo madre-hijo. Escuchar el llanto del bebé nos dará la pauta en muchos sentidos. Mantener al bebé seco y templado será de suma importancia. Verificando que el bebé tiene el reflejo de succión aunque no mame será útil para descartar algún daño en sistema neurológico. Otros reflejos pueden buscarse pero no serán de emergencia inminente. Esperar a que el cordón deje de latir mientras el bebé empieza a respirar y a eliminar las secreciones por si solo. Estas observaciones pueden hacerse en los brazos de su madre, esa sería la mejor “área de reanimación” para el bebé. No forzar al bebé a que se prenda a la teta, dejar que reconozca a su madre y que decida por el mismo que es lo que tienen ganas de hacer.

Si todo sigue bien, el pesarlo, el medirlo serán datos posteriores que no serán de emergencia. Decirle a la mamá que este atenta a las deposiciones del bebé en esas primeras horas. Darle tranquilidad a la madre, conversar sobre algunas cuestiones a tener en cuenta: como higiene, lactancia, familiares, etc.

El padre obviamente esta invitado a colaborar, a establecer un vínculo con su bebé.

Así como debemos confiar en la madre, debemos confiar en el bebé. Se trata de reaprender acerca de la fisiología, acerca de cada nacimiento. Muchas de las cosas que hacemos están basadas en casos y prácticas institucionales, debemos también nosotros volver a nacer en la asistencia del parto y nacimiento.

Jesica Sanchez Loli

Partera. Bariloche - Argentina

(1) Ina May Gaskin. Partería Espiritual